martes, 8 de octubre de 2013

Ecocuento
REFLEXIÓN
Me encantaría seguir disfrutando de nuestro querido país y segundo hogar, Colombia, sin dejar a un lado los otros lugares maravillosos que tiene el mundo, como los monumentos históricos y arquitectónicos más sobresaliente a través de la historia.
Cada ser humano debe empezar a tener conciencia ecológica y cultura ciudadana para lograr ver en un futuro ese lugar soñado y anhelado.  Para esto debemos empezar cuidando nuestra casa y lugar de trabajo manteniéndolo limpio y aseado.  Con aromas naturales y no artificiales. Es responsabilidad de todos cuidar nuestro cuerpo y nuestro ambiente, ahorrando el agua, no talando los bosques ni arrojando las basuras al suelo o en lugares no permitidos.
Es solamente querer y tener responsabilidad en nuestros actos.
 
El eco cuento que me llamo mucho la atención, tanto por su forma de escribir y lo plasmado en él, fue el llamado UNA Y VARIAS GENERACIONES DESPUÉS. Este texto me dio un regaño pero a su vez me hizo tomar consciencia sobre aquellos actos imprudentes que cometemos con nuestro ambiente y entorno. El ambiente es un responsabilidad de todos y un compromiso mundial que cada ser humano debe tomar, para esto debe comprometerse con cada ser que componen el ecosistema. Hay que cuidar los árboles, el agua, las especies que habitan en cada uno de ellos, la flora y la fauna.
El mundo no debemos dejarlo limpio para los demás, sino debemos cuidarlo para nosotros, debemos hacer buen uso de él, para que las futuras generaciones hagan lo mismo, para ellos también la puedan disfrutar.
Cuidemos el mundo, que es nuestro hogar y parte fundamental de nuestras vidas. El desarrollo y la globalización son importantes, pues quizá nos hacer mejores personas en aspectos socioeconómicos y culturales, pero no lo es todo en la vida, va más allá de tener dinero y cosas materiales. El ambiente es nuestro mejor patrimonio y si queremos evolucionar hagámoslo bien, cuidando Y respetando el entorno, el ambiente no es medio sino todo completo.
VAMOS A CUIDAR Y RESPETAR LO QUE DIOS NOS PRESTO